Nota mental: No volver a beber enfrente del PSOE

Después de una bonita cena en casa de ese que nunca sale, llamamos a Canapé y Café-olé para saber dónde estaban. La descripción era clara: "Estamos llegando a un bar marrón con un cartel de Amstel enfrente del PSOE" Con tan clara descripción llegamos rápido y mientras andábamos estaba una lechera en la puerta con dos amables miembros de las fuerzas de seguridad del Estado enseñándole a dos mozuelas los interiores del vehículo. Parecía que les estaban diciendo: "Pasad, pasad tontas, que os va a gustar"

El bar era raro, no se veía el suelo de la mierda que tenía y las copas las ponían en esos vasos de vino redondos y pequeñitos. Allí el concepto de copa se lo toman en serio. La gente que poblaba mejor dicho superpoblaba el bar era de lo más variopinto que se puede encontrar. Después de dar cuenta de varias 'copitas' nos fuimos intentando hacer aguas menores en la calle. Pero de repente salió una señora por la ventana y nos increpó. Digo yo que si la señora tenía algo que hacer mejor a las 2 y pico de la mañana con el frió que hacía.

Después de esto fuimos a nuestros bares favoritos pero estaban un poco vacíos. Se nota que es época de exámenes. Total que con más ganas de jarana nos fuimos a ver a Christian Varela, que es el mejor deejay del mundo (ponga aquí sus risas) y nos dijeron que éramos unos tunantes y que estaban cerrando. Total que apareció una rubia-morena a la cual le preguntamos que si llevaba medias-bragas. Nos miró un poco raro y se perdió en la noche.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Rammstein - Te quiero puta.

PD: Parece que cada vez tengo más lectores... 2000 pone el contador raro de la izquierda. Ayer me dijo un amiguete que uno de su curro le había dicho que si conocia que bar más raro y mi compañero dijo: "Sí, le conozco" lleno de orgullo y satisfacción.

Manifiesto a favor de los perros

Últimamente me muevo mucho en los alrededores de algún que otro supermercado (no, no, tranquilos, no me dedico a ponerme pedo en la calle todavía ni pido en la puerta para sufragar mis viajes alcohólicos) y veo la mayor aberración que pueden ver mis ojos.

La gente aparca sus perros en la puerta atados a cualquier palo que sirva para tal menester. Yo cada vez que oigo a alguno llorar, se me encoge el alma. Si además increpas al dueño del perro te dice el típico: "Es un momentito", como los cabrones que dejan el coche en doble fila. ¿Un momentito? Es que no sabes, hijo de puta con todas las letras, que para él eres lo único que hay. ¿Te gustaría cuando le pides mimos que te dijera "Es un momentito, que me estoy lamiendo las pelotas"? ¿Es que no sabes que para ellos el tiempo es más que para ti? Tu momentito es media hora que te entretienes en hacer una media estadística de cuánto ha subido el pan bimbo.

Me gustaría que a esta gente le robaran el perro o simplemente se lo soltaran y el can se dedicara a violar señoras con carrito o sin él. O mejor todavía, simplemente que te dejen a ti atado porque no eres capaz de subir al perro a casa antes de ir a la compra después del paseo matutino.

Y es que me empiezo a preocupar cuando en una sociedad trata así a sus bestias. Si hacen eso con el que es el más querido de la casa, ¿qué harán con la tercera edad? Miedo me da pensarlo.

Además los perros son grandes borrachos como todos nosotros. ¿No habéis visto con qué afan se beben el alcohol y los pedos que se pillan? Los perros son como nosotros y además son el mejor amigo del borracho. He dicho.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Jarabe de palo - Romeo y Julieta (no eran de este planeta)

Y cuando piensas que...

No puede haber más bares raros, te encuentras otro... ¡El karaoke de los pijos!

Frases de la noche: "Oigo cánticos". "Hazle un baile regional arrejuntado".

Mientras escribo esto estoy escuchando: Mojinos Escozíos - ¿Me has dicho borracho?

Estamos Inn-ovando

Otro Juebebes de borrachera de investigación o mejor dicho de innovación. Al pasar por la puerta de Inn, local viejo cocido, digo conocido, de la noche madrileña, el hombre sueño y yo nos fijamos en que había gente que parecía divertida en la puerta por lo que decidimos entrar. Entramos como Perico el de los palotes por su casa cuando de repente un rumano, moldavo o (ponga aquí su nacionalidad favorita de pais emergente como dicen los estudiosos financieros) nos detuvo pidiéndonos la entrada. Ante nuestra cara de asombro, nos dijo sin esperar contestación que la entrada se sacaba en donde había dos amables y sonrientes señoritas. Lo normal en estos casos es preguntar que cuánto es la entrada pero nosotros dijimos: "Ponme una coppa" con nuestro gracioso acento alcohólico. Una de las alegres y joviales señoritas nos dijo que 15 euros. Se nos debió poner cara de: "¡Joder pues sí que es caro este sitio!"

El de más allá de Ávila nos esperaba en el mismo sitio donde nos había detenido y nos quitó la recién adquirida entrada, nunca 15 euros duraron tan poco, y nos permitió la entrada. Nada más atravesar el umbral de la entrada había otro amable y joven señorito que nos ofreció un vaso de tubo a cada uno. Ante nuestra cara de asombro, él dijo: "Hay barra libre hasta las 3" ¿Pero qué dices, chato si son las 12?"

Pues venga a beber...

Salimos del bar muy contentos, sólo puedo decir eso, y proclamando nuestro nuevo hábito, la borrachera de innovación. ¿Dónde vamos? -Vamos al Balcón de Rosales que la última vez que estuve había una china que, además de parecer sumisa, estaba con uno que parecía su amo y que se pellizcaba los pezones allí en vivo y en directo. "Tú y tus bares raros", dijo el hombre sueño.

Llegamos, pués, a tal sitio y en la entrada nos pidieron 20 euros por una cerveza. "¿Qué? Oye que no te has enterado que la noche de hoy es de barras libres, que no te enteras". Él nos río amablemente la gracia y nos dijo que era un fiesta Budweiser Clubbing Experience y que pinchaba Dave Clarke y terminó diciendo: "¿Le conocéis no?" - "Sí, sí. Es buenísimo". (Mentira)

Entramos y sólo diré que el hombre sueño no había estado en un bar tan 'bakala' en su vida. Había allí más gorras que en una carrera de Fórmula 1.

Luego un par de bares raros más y a dormirla que las experiencias de hoy ya han sido suficientes.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Underworld - Born slippy.

Las Navidades no son para los borrachos

Pues sí, lo que leéis. Las Navidades no son para los borrachos. De todos es conocido que los borrachos somos personas bohemias y bastante melancólicas y es claro que el ambiente que nos rodea en estas entrañables fechas tarde o temprano se nos hace visible. Y la verdad, ver a la gente en la tele cantando villancicos o estar en un bar mientras la gente se da regalos porque sí hace que cualquier borracho le dé todavía más a la botella. Y claro, con tanto darle a la botella pues al final te da por pensar, te acuerdas de momentos pasados, de sentimientos escondidos y de personas olvidadas.

Parece que hay que ser feliz por cojones y si no lo eres eres un desecho social. Pues no, la Navidad es una mierda. Primero la Nochebuena con la familia ¿qué familia?, después Nochevieja con deseos de que el año que viene sea distinto, de metas, de propósitos, de deseos que al final nunca se cumplen. Y para terminar la Noche de Reyes cuando otro año te das cuenta de que te han traído carbón. Dejé de creer en los Reyes Magos hace mucho tiempo cuando les pedí una botella de ron y no me la trajeron.

Pero vamos si hay que elegir lo más asqueroso de la Navidad elijo sin lugar a dudas las cenas de empresa. Pero vamos a ver, ¿qué meta se proponen? ¿El que el jefe demuestre que es humano y que se emborracha como tú o más que tú? Pero desgraciados si nunca quedáis con los compañeros de trabajo para ir a cenar en cualquier época del año, si ni siquiera los llamáis en vacaciones para saber que tal están ¿Por qué en Navidad? Y dentro de las cenas de empresa está la chorrada del amigo invisible. ¿10 euros para una mierda de regalo? Eso más que un regalo es una putada para el que lo tiene que comprar. ¿De dónde sacas un regalo serio, sincero y respetable por ese precio? Y por último, salir, sí, sí, hay que salir no salgo en todo el año pero después de la cena de empresa hay que hacerlo. Y claro como no hay costumbre de beber la gente termina salvajemente borracha mucho más que cualquier noche de las mías.

Yo de hecho me doy cuenta de que hay cenas de empresa cuando ves borrachos bailando en un paso de cebra, mientras el más responsable de ellos intenta coger un taxi que nunca aparecerá porque está todo el mundo igual, con la puta Navidad, con la puta cena de empresa.

Esperad, esperad que aún hay más. Si no teníamos suficiente con la cena de empresa luego tenemos Nochevieja, que es lo mismo que la noche de la cena de empresa pero además con niños. y hay que empalmar a tomar churros sea como sea.

Y luego cuando por fin todo se normaliza y estás a 12 de Febrero te encuentras con alguien y te dice el típico "¿Qué tal? ¡Feliz Año!" Y claro si le mandas a la mierda se enfada. Así que dices 'Igual para ti' en vez de decir lo que tendrías que decir: "¡Hijo de puta! Has tenido más de 45 días para decírmelo y me lo dices ahora."

En fin amigos, que estas fechas se os pasen rápido y que sean lo menos dolorosas posibles. No me felicitéis las Navidades por favor, es como si me felicitarais una recién salida almorrana.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Los Replicantes - Para ti.

Camareros Pro

Existe una raza dentro de las noches alcohólicas. Los 'camareros pro' son personas que parecen haber nacido para el buen arte de servir copas. Yo, a lo largo de mis borracheras, sean de investigación o no, he encontrado pocos camareros que realmente supieran que se traían entre manos.

El último que he encontrado se hallaba en un bar, raro claro, donde solemos terminar nuestras noches pedosas más allá de la ciudad de los periodistas, llamado Imperio Pop (c/ Fermín Caballero s/n, en un boulevard todo lleno de bares). La historia del Imperio Pop merece post aparte y esperaré a futuras rarezas para hablar más de él.

Pasemos ahora a hablar de dicho camarero. La primera copa que le pedí se la pedí a 2 metros de la barra y por señas. Increíble que supiera leer los labios, que entendiera Brugal y Ballantines, adivinara que con Coca Cola y que, atención sin decirle nada, me pusiera el zumito de limón al lado. Impresionante.

En las segundas y sucesivas copas (ahora te jodes y no nos vamos que yo no quería salir que tengo hasta 50 euros para gastarnos en copas) no hacía falta decirle nada. Se acordaba. Impresionante.

Pero es que en la última (nos tomamos la última sí o sí, si no te la tomas me tomo yo dos por la razón del paréntesis anterior) estábamos en la otra parte del bar y levanté la mano haciendo la señal de dos y cuando por fin conseguimos llegar a la barra nos las tenía preparadas. Mi acompañante y yo no pudimos hacer otra cosa que aplaudir efusivamente.

Si '¡Que bar más raro!' diera premios todos los años, éste se hubiera llevado el 'Premio al camarero pro del 2005' sin lugar a dudas.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Lucie Silvas - Nothing else matters.

¿Qué cara se nos pone cuando estamos borrachos?

Ayer al ir a entrar a un bar a eso de las 7 de la mañana, el cual no me pidáis que diga el nombre ni la dirección porque soy incapaz de recordarlo, nos dijo el de la puerta después de pagarle que no era un puticlub. ¿Qué pasa? ¿Qué cara se nos pone cuando nos 'enchuzamos'? ¿Se nos pone cara de puteros?

En fin el bar era muy raro, pero eso no es novedad.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: No se lo digas a mamá (Versionando a Mecano) - La fuerza del destino.

¿Qué coño hacemos aquí?

De repente te encuentras en un bar, raro claro, que se llama Déjate besar (c/ Hermanos Becquer nº por determinar), conoces a la que pincha los discos, la música es rara y mala de cojones, a tu alrededor sólo puedes ver personas raras. Y de repente aparece uno vestido de gitano con un jamón que dice que es una guitarra, le da una pajita a Goldfillo y le dice que toque el violín, yo mientras toco palmas y él baila como Farruquito. El performer se marcha, tú le das un gran sorbo a tu copa y miras a tu acompañante a los ojos; los dos decis a la vez: "¿Qué coño hacemos aquí?"

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Extremoduro - Buscando una luna.

Todo el día de performance en performance

Performance: 1 ejecución, realización. 2 representación, función. 3 interpretación. 4 funcionamiento. 5 lío, follón. Para nostros una performance es un acto, vandálico o no, que cometemos durante uno de nuestros viajes alcohólicos. Un claro ejemplo puede ser el ya tan conocido 'dancin' with the choffer'.

Este fin de semana nuestros caminos alcohólicos nos han llevado a la bonita ciudad de Oviedo, con sus sidras, sus gentes y sus tascas de vino. Paso sin más dilación a relatar las cosas raras que nos pasaron, ya que en mi opinión nuestro viaje era como el de Nicolas Cage en Leaving Las Vegas, que íbamos a dejarnos morir.

Todo empezó el Viernes a eso de las 5 de la mañana cuando teníamos que llegar al aeropuerto a eso de las 6 para coger el primer avión ya que el vuelo era más barato y teníamos sed, para que nos vamos a engañar. Según llegamos al hotel se mascaba la tragedia. Mi compañero de aventuras no podría ser otro que Goldfillo (creo que le he llamado de otra manera antes pero todos ya sabéis quién es) y como yo ya había estado en aventuras anteriores como son 'Los viajes de Julki' sabía dónde estaba la calle de las sidrerías (c/ Gascona, no os la podéis perder si vais allí) Comenzamos en el bar-cafetería Sherwood donde el propietario ya nos llamaba vividores nada más vernos aparecer por la puerta (veo que nos han calado bien). El personaje que falaba asturianu nos explicó perfectamente la ciudad y pudimos visitar a nuestro estilo la ciudad. Por cierto este bar era raro porque había despertadores colgados por si te quedas dormido y porque si haces pipi en el centro un señor se pone contento. Es aquí cuando comienza nuestra borrachera de investigación, que ya sabéis que me gusta mucho.

Fuimos a la zona de vinos, donde creo que bebimos todos los vinos de la zona. Merece especial dedicación 'Entrevinos', calle por determinar y el bar en donde la camarera se enfadó con nosotros porque no nos gustaba los vinos que nos ponía. Tía si no nos gustan no te enfades que te los vamos a pagar igual.

Cuando ya estábamos saturados de vino (son las 4 de la tarde y estamos bastante tuneados y sin comer) nos metemos en un bar donde anuncian Grimbergen rubia y resulta que la Grimbergen rubia que pedimos es muy negra. Además el camarero tiene cierto parecido con Garrido, personaje malvado del cual espero no tenga que volver a hablar más. A este le pusimos de nick Garri el sucio porque para mi que no lavaba las copas ni los cubiertos el tío cerdo.

Como no sabíamos que hacer ya porque la excusa es que íbamos a Oviedo a ver al hombre sueño que está allí y éste no aparecía nos fuimos al hotel y ya directamente nos pasamos a los rones y entonces allí se vivieron nuestras mejores frases como por ejemplo: "Hay que inventar la cámara fotográfica de la mente" y "hay que inventar el invento". Las camareras del hotel ya no sabían que hacer con nosotros. Ni se sabe el número de copas que nos pedimos. En eso que yo me voy a dormir porque creo que perdí el conocimiento y se quedaron los otros diciendo: "Ponme otra copa" hasta que decidieron subir donde yo no abría. Por fin consiguieron entrar. Y entonces Goldfillo hizo sus mejores performances como salir desnudo tapándose con la papelera las partes nobles mientras yo le intentaba 'porculizar' con una almohada. El hombre sueño sólo decía: "Tapaos, por favor". En esto que Goldfillo se muere pero todavía quedábamos dos que éramos el hombre sueño y yo. Aunque la serie del comisario era tentadora salimos a muerte por Oviedo para continuar nuestra borrachera de investigación.

Deambulando por ahí encontramos el bar Apolo donde el camarero era un poco rarito. Creimos que estábamos en un bar gay porque todo eran parejas del mismo sexo. Y pensando que el hombre sueño y yo éramos pareja salimos corriendo de allí. Es lo que tiene la borrachera de investigación que nunca se sabe donde puedes terminar. Encontramos también un bar del estilo del Ricorda que se llamaba ketchup (aunque en realidad se llamaba pickup y cuando le llamamos ketchup el puerta se mosqueó con nosotros) y ya yendo de bar en bar que si os soy sincero no recuerdo llegamos a Morgana.

El Morgana era un sitio muy diver y era raro porque había más barras para pedir alcohol que decibelios. El bar molaba por la gran frase: "El Morgana es como el Gabanna pero las copas más baratas", y ya con un pedo como un Ford Fiesta nos dirigimos a nuestros respectivos hoteles.

Al día siguiente con Goldfillo ya en condiciones y mientras le contábamos todo lo del día anterior dijo la gran frase de: "Me estáis dando miedo ya". Fuimos a pasear por la ciudad y comimos en 'Tierra Astur' (c/ Gascona) donde si tenéis cojones u ovarios debéis pedir lo que llaman el Tablón Astur. Luego siesteamos y volvimos a salir para ver el partido y hacer más borrachera de investigación para terminar volviendo a la calle Gascona (sí todo está en la calle Gascona, lo sé) para tomar sidras mil, que te las escanciaban los camareros y aunque nosotros lo intentamos no nos salió. Ya fuimos a lo que llaman la zona joven que es la calle Mon en donde entramos en un bar aleatorio y nos dimos cuenta de que en el norte sí que saben beber. Lo atestigua las grandes frases: "Aquí sí que saben beber que se toman un barreño de kali dos pivones mientras juegan al kinito", "Aquí las pivas llevan un rollo entre golfas y yonkis que mola", "Ponen Blade Reggaeton", "Que bares más baratos" y "Aquí no aguantamos una semana". Volvimos por fin para terminar a Morgana en donde, el camarero ya sabía lo que bebíamos. ¡Qué bar más raro que el camarero bajito y calvete nos conoce! ¡Puxa Asturies!

Mientras escribo esto estoy escuchando: Juán (de Cruz y Raya) - Páaaapa, páaaapa, ¿dónde está mi páaaapa? en mi mente. (Una de mis performances)

Bye bye Miss American Pie

Peliculón 'El graduado' aunque no la he visto, jajaja. Ayer se graduaron mis queridos compañeros como por ejemplo El Hombre Que Se Empieza A Preocupar Por Pagar Las Copas Con Tarjeta, El Borracho Legendario, El Hombre Sueño y La Diega entro otros. Llegué tarde a la graduación pues últimamente todos los días son días de perros pero ellos saben que estaba en espíritu y que me alegro un montón que hayan terminado la asquerosa carrera.

Como no podía ser de otra manera, la habitación, sede de la delegación de estudiantes, se convirtió en un improvisado bar en donde nuestra reciente adquisición en los chinos llamadas Copas Ambassador (mazo guapas coma niño) se convirtieron en motivo de orgullo y satisfacción de aquellos que las rellenaban de ron como era mi caso. Y es que las Copas Ambassador son mucha copa, ríase usted de las Copas de Europa.

En la fiesta estábamos unas 40 personas entre los que no podían faltar un profesor argentino, que reconoce abiertamente que no sabe nada de Java aunque es el profesor de ese lenguaje, y otro profesor que escribía en el PC World artículos que creo sólo entendía él. Aunque ya no sé si lo sigue haciendo porque yo ya no compro pornografía. Momento estelar de la noche grabado en mi retina y que me hizo expresar mi tan conocido: "¡Qué bar más raro!" fué cuando el segundo profesor cantó "Como una ola" como si no fuera a haber mañana.

Y cuando cerramos la facultad a eso de las 12 nos fuimos a un bar muy divertido que se llama Motown y que está en la calle Fermín Caballero nº 21 por ejemplo pero eso, amigos, es otra historia...

Mientras escribo estoy escuchando: "¡No estamos todos, falta Alfoncheca!" en mi mente y Alanis Morrissette - You oughta Know (Acoustic)

¿Qué te metes Don Quijote para flipar con los molinos?

Aunque suene pretencioso, también le pasaba a Don Quijote. Él tenía una vida paralela a la realidad en la cual era un caballero andante con escudero y libraba grandes batallas con gigantes que sólo existían en su imaginación. Cuando se mezclaba su vida real con su vida imaginaria salía apaleado, vapuleado y agraviado en su honor.

Pues a mi ayer me pasó algo parecido. En mi vida paralela como borracho profesional estaba en un bar, raro claro, y de repente me encuentro con una persona a la cual no la deseo ningún mal pero va a pagar por todo lo que ha hecho. Y este juramento lo hago sobre una botella de ron: "A Dios pongo por testigo, que las peras no son higos y que la deuda la pagará el 'Señor' De Mingo".

Cambiando un poco de tema, el otro día alguien dijo de mi: "No pierdas el contacto con él; que tiene importantes contactos" Hay que ver lo engañada que tengo a la gente; si simplemente soy tu borracho favorito. Mi leyenda sigue creciendo.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Eminem - Ass like that.