Si quieres, puedes

Un día sin venir a cuento recibes un correo de Windows Live recordándote que tienes un espacio, que podríamos decir era la generación anterior de ¡Qué bar más raro! en el algoritmo genético que es tu vida.

Y entonces vuelves a leer lo que escribiste hace 4 años y piensas lo mal que estabas o, seamos positivos, lo bien que estás ahora. Las cosas que pensabas ya no son tan claras u olvidas la radicalidad. Y sobre todo, te ríes con las metas que tenías en la vida cuando tenías 25 años: Ir a Londres - Hecho, Conducir a más de 250 kms/h - Hecho, Tener una relación sexual con una japonesa - He estado cerca pero no; para hacer eso necesito algún tipo de conexión que considero imposible con una mentalidad nipona.

¿Cómo es posible que esas fueran mis metas, había perdido el Norte? Seguramente sí; pero las he hecho o he puesto todos mis esfuerzos en ello, incluso me he hecho el viaje a Japón, cosa que llevaba soñando desde tiempo inmemorable. Esto me hace pensar lo que siempre le digo a todos los que me dicen que quieren algo y no pueden: Si quieres, puedes.

Es que, querido lector, puedes. Lo importante del camino no es llegar, lo importante es el viaje. El resultado puede ser o no satisfactorio, pero lo reconfortante son los pasos que das hasta llegar ahí. Tienes que disfrutar el viaje y olvidarte del destino.

Hablando de mi, he borrado todo rastro de ese espacio y debo pensar cuáles con mis nuevas metas en la vida. Tengo que tener cuidado a la hora de soñar, seguramente conseguiré aquello que desee. Y si no lo consigo, disfrutaré del viaje.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Blondie - One way or another.

Costa Rica y el bar de dentro

En mi búsqueda internacional del pedo universal, nuestros caminos alcohólicos nos han llevado a visitar el noble país de Japón. De aquello podría escribir líneas y más líneas de anécdotas raras como el día que descubrimos que las ratas son ardillas pero no quiero aburrir al personal. Así que me dedicaré a narrar bares sueltos que tuvimos el placer de visitar y de las cosas raras que nos pasaron a mi compañero del alma, compañero que es Taladrín de la Mancha.

Comienzo los post acerca de bares de Japón con posiblemente el mejor bar del mundo. Y al escribir esto puede parecer que decir esto de un bar de 3 metros cuadrados con altillo es decir demasiado. Y si así pensáis, seguid leyendo.

Como decía el bar es pequeño, muy pequeño. El gerente si se le puede llamar así es un chico de unos 30 que va vestido estilo rapero, siempre con una gorra mal puesta de lado de, por ejemplo, ciclismo del equipo Rabobank. Sabía hablar inglés, y no japenglish como el resto de los nipones, y algunas frases en español como por ejemplo "Borracho de mierda" porque su bar se llamaba Costa Rica en honor al viaje que realizó una vez. Se preocupaba mucho por los borrachos de mierda y traía comida de un Izakaya (pub japonés donde los SalaryMan se ponen hasta el ojete de Sake y lo que se podría llamar tapas) cercano.

El bar, altillo aparte, tenía que colonizar la calle porque no le cabían los borrachos. Está entre Yoyogi y Sendagaya en Tokyo. Tenía todo tipo de bebidas y una nevera baja. Allí el ron oscuro es el Ron Rico que es asqueroso pero pone pedo que es lo importante. Las copas completadas con Coca Cola de dos litros costaban 500 yenes (3 euros y pico)

¿Por qué era raro? Pues como siempre, por la gente que lo frecuentaba y porque tenía una puerta dentro que te conducía a otro bar más grande, unos 15 metros cuadrados, en donde ponían música muy rara mezclada por extranjeros, que a su vez tenía una escaleras que te llevaban a un reservado, por llamarlo así, con un baño y un tatami donde me comentaron que la gente hacía barbaridades aunque yo no presencié ninguna.

¿Qué nos pasó? Pues un día me entró un japo diciéndome: "I like you" e intentó abrazarme. Yo le hice un quiebro torero y le dije que no estaba interesado. Otro día había dos chicas hiperborrachas (porque los japos no aguantan nada, se "mueren" de borrachera y se echan a dormir en la calle aunque vayan vestidos de traje) una se dedicaba a frotarse contra otro japo al más puro estilo reggaetoniano mientras la otra había invadido la barra intentando divertirse con el gerente mientras él nos decía: "She wants to touch my dick!". Seguidamente esas dos chicas comenzaron a enrollarse con unos besos apasionados y terminaron en el suelo al caerse del pedo que llevaban. Una de ellas no se abrió la cabeza contra el marco inferior de la puerta de cristal de puto milagro. El gerente salió a socorrerlas mientras nos decía: Borrachas de mierda.

Pero lo mejor fué el día que estando yo fuera solo porque Taladrín se había marchado a rellenar su copa de combustible nuclear aparecieron dos tunos. Uno de ellos es el que salió en el programa de televisión Dutifrí conducido por Sardá y estuvimos con ellos toda la noche pasándolo en grande mientras nos explicaba peculiaridades de Japón. Tocó canciones en directo porque este tío ama la música y Japón con su compañero mientras Taladrín le acompañaba con un bongo gigante. Momento mágico aquel. Al día siguiente fuimos a visitar el bar donde trabajaba su mujer en una novena planta. Pero eso es otra historia.

Y es que en Japón, amiguitos, todos los días nos han pasado cosas raras...

Mientras escribo esto estoy escuchando: Duffy - Mercy

El filósofo argentino disfrazado increpador y la pitufina alcohólica

Sin saber muy bien cómo y después de recibir una multa, la cual no pienso recurrir, por el método tradicional de invitación a boda; nos presentamos a la celebración de la onomástica sin hache del Señor EvoMorales (Looololololooo) en su piso nacionalizado antaño por el Poseidón Irlandés y ahora por un inglés, al cual entendía bastante bien gracias a mi afición por las series fantásticas en versión original subtitulada, que me enseñó el significado de la palabra cunt que traduzco por ojete porque me sale de ahí mismo.

Como todo piso nacionalizado que se jacte de ello, en las fiestas encuentras personas de distintos paises del mundo: Finlandia, Argentina, Ciudad Real, Bolivia, México, Francia, Guarromán. Vamos, lo que viene siendo un encuentro multicultural alcohólico.

No pasó nada más allá de lo normal (excepto el juego punky de invitar a alguien a un chupito de ronmiel que no estuviera en el pasillo) hasta que cuando sólo quedábamos el núcleo duro, es decir, los de siempre, le pedimos al que celebraba su onomástica sin hache que nos brindara unas lindas palabras. En ese momento y como en antaño nuestro querido amigo se transformó en algo parecido en un Gremlin de los malos, de esos verdes feos, y se puso en modo Filósofo Argentino de la Madrugada (sólo le faltaba el mate, la merca y tal vez una guitarra) y se quedó a gusto. Vaya sí se quedó a gusto.

Nos explicó que se va porque esto en Argentina no pasa y porque odia lo español y en particular a mi. Esto lo confesó entre sollozos justo antes de irse a pintar de algún color el baño que comparte con el señor inglés de la palabra cunt mencionado anteriormente. Bueno, no fué esto exactamente pero es para darle cierto dramatismo a la historia.

¿Y la pitufina alcohólica? Fácil, una chica con nombre que recuerda a algún tipo de luchador de Pressing Catch, preocupada por su salud y por su vida, la cual afirmaba que quería asegurar y que tenía un superpoder consistente en ponérsele azul las manos cuando bebía. Y esto, aunque os llene de estupor, es cierto.

Este superpoder nos explicó que no era motivo de alarma mientras el azul no le subiera a los brazos, momento en el cual es mejor llevar a urgencias por si tenía algun shock anafiláctico.

Se me olvidó comentarle y dejo aquí reflejado que no comente su superpoder con más gente que nosotros y especialmente con el médico que le realice las pruebas para el seguro de vida, que yo de esto tengo cierta experiencia...

Pero eso, amiguitos, es otra historia.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Pat Benatar - Hit Me With Your Best Shot.

Taytantos

Hoy me apetece escribir y no por ninguna razón en especial; simplemente me apetece escribir.

Busco a las musas pero, aparte de una estación de Metro de Madrid (vuela), se encuentran ausentes, de vacaciones, lejanas... Tiene que ser difícil vivir del cuento. No me malinterpretéis, me refiero a que tiene que ser complicado vivir de lo que escribes y que sólo encuentres paradas de la línea 7 del Metro de Madrid.

Miro a mi alrededor; busco algún tema divertido del que hablar, algún pedo como el día que Poseidón Irlandés nos visitó y nos dieron las 4 y media de un Martes; pero no encuentro nada que merezca ser recordado y quede reflejado aquí para la posteridad.

No penséis que estoy triste ni nada de eso, ni que no tengo ilusión; la ilusión la perdí con 6 años. Es muy duro decir esto pero es verdad. Tengo las mismas ilusiones que antes. Vale que a lo mejor ya no salgo tanto, ni me podrás ver en bares hasta altas horas de la madrugada bebiendo cubatas. Supongo que todo tiene su momento y ahora toca más tranquilidad. Meditar, pensar, cultivar el alma, aprovechar mejor los momentos de fiesta.

Podría aburrir al personal con logros personales, problemas cotidianos como por ejemplo que llevo un tiempo viviendo con un tal Diógenes y no tan cotidianos, hablar del Gobierno, algún tema de rabiosa actualidad... Pero, aparte de que cada día paso más del mundo que me rodea, tampoco haré eso.

Simplemente escribiré lo siguiente: ¡Joder, pajarito!

Mientras escribo esto, estoy escuchando: El Chojín - En el jardín de la alegría.

Alucina, vecina

El último grito, por no decir alarido, en el sanchiguarrian way of life consiste en que los pisos, que antaño se vendían y compraban por doquier, vienen con plazas de garaje para coche, trastero y plazas de garaje para carros de los niños.

¿Pero qué dices? Pensaréis. Pues sí, sí. Debido a la acción colonizadora y constructora del hombre así como la búsqueda del mayor beneficio del promotor el tamaño medio de los pisos se ha visto mermado considerablemente. Como las familias siguen teniendo un tamaño medio de 3 o 4 personas y los pobres hipotecados a 30 años no pueden nada más que adquirir un piso de 80 o 90 metros, se ven en la acuciante necesidad de crear espacios reservados dentro de las zonas comunes del edificio para el estacionamiento del medio de locomoción del niño.

No he entrado más a fondo en este tema y no he preguntado a los pobres padres que no tienen sitio dentro de sus casas para aparcar dichos vehículos si tal vez les guía un altruísmo desmesurado y permiten que otros niños con unos padres menos pudientes o más hipotecados utilicen el carro, patinete, bicicleta y/o correpasillos que aparcan en las zonas comunes.

Como creo que este es el caso, ahora cada vez que vea un medio de locomoción en una zona común me dedicaré a usarlo como me plazca aprovechando el espíritu altruísta de los vecinos. Cuando ya lo haya usado, lo dejaré en otro sitio de la zona común del edificio porque como es un carro de uso común cualquiera puede usarlo.

¡Qué buenas personas son mis vecinos!

Mientras escribo esto estoy escuchando: Nopresion - Matadero nacional.

Con la mano entre las piernas, cuando voy montando en bici

Me encontraba ayer en un atasco de esos que hacen perder la paciencia a cualquiera, el cual controlé abriendo el techo solar, bajando las ventanillas, subiendo el volumen de la radio hasta límites insospechables y encendiéndome un cigarrito p'al pecho por lo bien que lo hemos hecho.

En ese monento suena una canción de Metallica y me invade el pensamiento de que tal vez las cosas no hayan cambiado tanto. Veamos.

Sigo escuchando Metallica, los primeros discos; porque los más actuales producen un efecto parecido al garrafón en mi. Sólo que ahora lo hago en un Aipó Nano Niño Que guapo en vez de en un Walkman Sony con auriculares con cables de oro Niño Que Guapo también.

Me he vuelto a dejar el pelo largo, como cuando era jevi de palo. Sólo que ahora llevo barba y ahora ya no tengo el pelazo que gastaba en los 90.

Sigo pareciendo un macarra en el coche, aunque ya no me enfado con nadie. Lo que pasa es que el coche ha multiplicado por 6 tanto la seguridad y las "comodidades" como los caballos que rinde el motor. Del precio ya no hablemos.

Aprovecho cualquier momento lúdico para viciarme a la consola hasta altas horas de la madrugada. Sólo que ahora los gráficos son más bonitos y vienen en DVD en vez de en cartucho.

Siempre que puedo uso zapatillas de deporte. Ponerme zapatos significa lo mismo que en los 90. Hay que hacer algo de interés económico y/o estudiantil.

La pereza por hacer las cosas sigue siendo la misma. Se hacen lo mejor que se puede pero siempre buscando el mayor beneficio posible con el mínimo esfuerzo. De hecho, creo que eso te viene con el DNI y el pasaporte español.

En ese momento, recuerdas las épocas en las que te has movido más, que has salido más. Esa época en la que te ibas a comer el mundo, como dicen por ahí. Parece ser que cuando ya te lo has comido; y no quiero resultar vanidoso, simplemente te conformas y eres feliz con lo que tienes, vuelves al estado original que no es otro que la pereza.

Y es que cada vez estoy más convencido de que somos personas cíclicas. Podemos cambiar nuestra manera de ser, de pensar, de aparentar, movernos de lado a lado. Pero al final, siempre volvemos al estado original.

En fin, que tengo que beber más...

Mientras escribo estoy estoy escuchando: Metallica - Enter sandman.

Mañana le parto la cara a Luis Miguel

Subtítulo: Cualquier felicidad no provocada por el alcohol es meramente ficticia.

De vuelta en España sano y salvo, me queda por relatar el fin de mi viaje. Espero no aburrir.

Resulta que un Miércoles cualquiera me llevan al Bar-Zelona. Podéis leer aquí lo que opino de los bares cuyos nombres empiezan por bar. Así que llegamos. Los hombres pagaban mucho más que las mujeres para fomentar el roneo extremo. Nos buscamos una mesa y después de negociar si queremos una botella o "ir a copeo" me encuentro tomando ron con cocacola en menos que canta un gallo. El garito no es muy raro. Música de los 90 bajita, gente en las mesas bebiendo, fumando y hablando. Vamos lo normal...

De repente un estruendoso bocinazo. Se apaga la luz. La gente comienza a gritar despavorida. ¡El acojone máximo! Una música House a niveles desorbitados. Los relaciones públicas con los que se gestionaban las mesas se suben a unas tarimas y comienzan a bailar como poseídos. Todo esto aderezado con un buen megatrón. Megatroooooooooooon! La música sigue y me doy cuenta de que la canción de Puto de Molotov la usan para todo. Resulta que eso es lo que allí se llama "Abrir pista" Joder, podían avisar que me han dado un susto de cojones.

La música sigue y sigue y de repente otro bocinazo. Se suben otra vez los relaciones vestidos con un traje de granjero, suena una música de una vaca o algo así y comienzan a dar de beber a la gente algún tipo de líquido a través de biberones gigantes. ¿Pero esto qué es? ¿Dónde me he metido?

Aparte hicieron otra actuación consistente en imitar a diversos cantantes con pelucas. Asustado terminé la noche, escuchando música infantil mexicana mientras unos propios del lugar gritaban con sonido de guerra: ¡A hueeevo! ¡A hueeevooo! Resulta que es como decir: ¡A tooope!

A la noche siguiente me llevan a Sukho. Tenemos que sortear en la entrada a las personas que nos querían cobrar. Entramos. ¿Qué decir? Era como Pachá pero en México. Todo lleno de minifresas (minipijos) de esos que van vestido con imitaciones de marcas de ropa, y que luego se piden una botella entre 15 que se beben a chupitos. Por supuesto sin dinero alguno pero aparentando más de lo que realmente se es. Sin pena ni gloria al ser algo por mi ya conocido pero en versión mexicana, termina la noche con música infantil como Timbiriche, empiezo a sospechar que todos los antros terminan con esa música, y a la salida los minifresas se quieren pegar pero no se lían a madrazos ni nada por el estilo. Mucho grito y empujón pero hostias ni una. En fin, repito, el mismo espectáculo que en Madrid.

Al día siguiente me llevaron a La Cantina de los Remedios. Toma bar típico mexicano. Con sus mesas, su decoración típica, sus mariachis. Una velada encantadora. En una mesa cercana estaban tomando tequila y oyendo al mismo lado a los mariachis tocar como poseídos. Seguidamente me llevan al Tiradero, en donde estan sentado en una mesa pegada a una pared de repente se sube una especie de pantalla y aparece un grupo entero tocando. ¡Estoy en primera fila! Está bien porque al cantante se le escapan elles argentinas,; vamos, que tenía de mexicano lo mismo que yo, y cuando canta canciones originalmente cantadas por mujeres se pitufa la voz. ¡Vivan los sintetizadores midi! En general era un espectáculo ver al cantante argentino con la voz pitufada que se hacía sus propias mezclas de sonido mientras el del bajo daba saltos ridículos moviendo las piernas lateralmente.

La última noche que estuve en un bar me llevaron a La mentirosa, que era un bar terriblemente parecido a La Malquerida de Madrid. Terminé un poco pedito como en Madrid con las banderitas.

Y es que... Ver mundo está bien pero como Madrid nada. De Madrid al cielo.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Daddy Yankee - Parabrisas (celulares).

Beber bien, comer fuerte y esperar la muerte

En mi búsqueda internacional del pedo universal mis viajes alcohólicos me han llevado al bello pais de México (Viva México, cabrones) aunque parezca increíble. ¿Que cómo he llegado aquí? Pues ni yo lo sé... Ni tampoco sé como he aguantado 15 horas sin fumar. Ya sabéis que mi vida es rara y el mundo está lleno de bares raros que visitar.

No os penséis tampoco que me he ido a parajes que cualquier sanchiguarro anhela visitar como Cancún, Acapulco (aunque el piloto, un cachondo, nos quiso llevar ante la neblina de visibilidad cero que había en el Aeropuerto de Juárez) o la Riviera Maya. Yo estoy en la bella ciudad de Puebla, que está a 2 horas (aquí las distancias se miden en horas de viaje y no en kilómetros; imaginad, queridos borrachos, la certeza de la duración de los viajes) de México D.F. Tampoco os penséis que soy de profesión aventurero como dicen algunos que se dedican a tocarse la entrepierna a 2 manos y me he ido a Tabasco. Yo el tabasco, en la másquina (Festival del Humor).

Hablando de comer, aquí todo se come con picante, chile vamos, de todos los tamaños y colores. Hay que ser muy macho para comer los tacos con las salsas que te proponen como acompañamiento. Teorema fundamental del Chile: Las salsas verdes siempre pican más. Cuando como algo con chile, me pongo rojo como un tomate, me pica la garganta y después de beberme la chela (cerveza) quiero beberme hasta el agua del perro, los mexicanos dicen: Pues a mi no me pica.

De cosas de ponerse pedito pues tampoco os penseis que es muy distinto a España. Bueno sí. Me invitaron a una fiesta donde los del lugar lo dieron todo con Fiesta Pagana de Mago de Oz entre otros grandes éxitos. La música tocó a su fin cuando a los vecinos se les presentaron unos mariachis en la puerta para cantarle a una bella moza "Las Mañanitas" y es que aquí no se canta en un cumpleaños "Feliz, feliz en tu día" sino "Estas son las mañanitaaas". Luego me llevaron a un antro (aquí a los garitos se les llama así) llamado La Botica donde lo primero que sorprende es que hay sitio para sentarse y la barra está vacía. ¡Te sirven en la mesa! Allí pude ver como se baila todo tipo de música divertida, incluída una de que suban los celulares y hagan el parabrisas. Para partirse el ojal.

Y es que México es un bar raro muy grande que mis palabras se quedan cortas para describirlo. Mejor ver.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Rocío Dúrcal - Me gustas mucho.

Traficantes de cordura

New world record! 6 semanas sin escribir un post. Tal vez no tenía nada interesante que contar o tal vez sí; pero es que este artículo del amarillento y gratuito periódico que por cierto no me galardonó con ningún premio en su estúpido concurso que sólo consistía en comprarse votos los unos a los otros, me ha encendido los ánimos y he tenido que reflejarlo. Por cierto, a ver si un día de estos, me animo a quitar los enlaces a semejante expresión del onanismo de mi ego.

Como diría Ford Fairlane, increíble-ble-ble. Resulta que la Generalidad Valenciana y la asociación de hosteleros de aquellos bellos parajes están "concienciando" al amable, afable y servicial colectivo de camareros para que "carguen" menos las copitas. Lo disfrazan, como siempre, en pos del buenrollismo gafapastil progre que estos días nos invade; cuando en realidad lo que esconde es un aumento del beneficio de explotación del bar.

Y eso sin pensar mal... Porque no me gustaría pensar que intentan controlar a las masas para que deje de tomar copas, combinados y tal para que las masas se dediquen a empolvarse las narices, enfoscarse o buscar complementos energéticos.

Por una vez y sin que sirva de precedente me gustaría que en vez de intentar controlar las mentes, subyugar al pueblo y perseguir al borracho, que sabéis que es mi animal favorito; dicha asociación se dedicara, por ejemplo, a controlar la calidad del alcohol, mejor dicho la cantidad de matarratas que te ponen en esa extraña botella de Brugal, o a controlar que los camareros tengan seguridad social, o que todos los ingresos del bar se declaren o que los vigilantes de los bares tengan una actitud conciliadora y profesional y no sean el más malo al oeste de Eslovaquia.

No sé si nos estamos dando cuenta pero dentro de nada te van a decir lo que tienes que pensar y escribir. Pero claro que te vas a esperar de un pais de pandereta en donde imperan los jubilados improductivos, esos de alquilar es tirar el dinero, los vagos con sueldazos, personas que viven por encima de sus posibilidades, coches de más de 30.000 euros financiados a 6 años con ropa que una modelo anhela tener esperando a entrar a un garito donde la copa cuesta 12 euros a las 5 de la mañana justo antes de irse a casa de sus padres en donde todo son comodidades, y cuya única meta en la vida es obtener un puesto en la Administración Pública para tocarse (tocarnos) aún más los cojones.

Aprovecho la ocasión para mandar un beso y una flor a todo aquel que se haya sentido ofendido por este post como por ejemplo los eslovacos, los repartidores de San Miguel por todo el Mundo y la flora y fauna española.

Pensadlo, en serio que nos estamos equivocando en algo.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Miranda! - Don.

La peor soledad es darse cuenta de que la gente es idiota

Siento que ya te he perdido aunque nunca te haya buscado. Tal vez no debí soñar haberte tenido Difícil escribir algo bonito cuando

no serás más el objetivo, ya eres algo del pasado. Puede que un final alternativo más nos hubiera gustado.

Prometo descartarte de mi mente olvidar que te deseo a escondidas, que tu estás con otra gente.

Se me dan muy mal las despedidas No puedo evitar este soneto leerte y no terminaré con Te quiero, mi vida.

Mientras escribo esto, estoy escuchando: Ella baila sola - Despídete.

El bar de Rebelde Way

Por si no lo sabéis; y para eso estoy yo aquí, los Miércoles se celebra la fiesta mexicana en La Malquerida (C/ Ferraz nº 20). Evento descubierto por mis queridos EvoMorales y Poseidón alias el que vuelca con cualquier medio de locomoción.

Según entras dices este bar es muy raro. Hombre, piensa que es un restaurante que los Miércoles se transforma en bar. Lo importante del bar es conocer el léxico. Primero las hieleras son una caja de metal llena de cervezas y hielos con su abridor incorporado. Vienen muchas, no hace falta pedir ni 2 ni 3 como pedimos nosotros. La cubeta es lo mismo un cubo de metal con muchas cervezas con hielos dentro. No hace falta pedir otra si ya te has tomado 2 o 3 hieleras. La banderita es un chupito, mejor 3, uno de zumo de limón salado, uno de tequila reposado La Herradura y otro de sangriita que es zumo de tomate con tabasco. Según se ve y cuenta la leyenda a partir del tercero sufres efectos psicotrópicos como si hubieras fumado peyote.

Otra cosa a tener en cuenta es la música que seguramente excepto Luis Miguel no hayas oido en tu puta vida pero que mágicamente todo el mundo conoce la canción. Mola cantarlas a grito pelado inventándotela on the fly y encima acertando. Todavía suena el ritmo de una cancion muy maricona dentro de mi cabeza. Sería el hit de Mientras escribo esto estoy escuchando pero soy incapaz de recordar una sola estrofa de la canción. Será La Banderita.

Por último, comentar que conocí mexicanos, salvadoreños, colombianos, ingleses, españoles por doquier. Esto me hace pensar que el alcoholismo es una ciencia universal y me da por pensar: ¿Qué pasaría si hubiera una ONU de borrachos? ¿Nos patrocinaría la visa Brugal?

Mientras escribo esto estoy escuchando: Thunderhorse - Trogdor