Y la señora del segundo flipando con nosotros...

Subtítulo: -¿Qué tal Makinen? - Pues nada aquí, derrapando.

En esto que Acho-tío, inconsciente de él, nos invita a su casa para que celebremos una fiesta y nos ponemos a eso, a 'fiestear' y como en buena fiesta en casa de Acho-tío que se precie el núcleo duro se reune en la cocina y es que no sé que tiene esa cocina pero al final terminamos todos allí, creo que podríamos meternos todos allí y pasar del resto del piso. Tiene mérito, la cocina debe de tener 6 metros cuadrados 'pisables'. Allí se dieron las mejores frases que, gracias a las notas del móvil (benditas sean), transcribo sin mencionar el autor de las mismas: "Mi madre se quiere pinchar a un panchito". "Es que el esfinter es muy poderoso". "Si te corres por lo menos limpialo".

Como parecía que no iba a dejar de nevar decidimos que teníamos que salir de allí y al bajar a la calle comenzó una guerra de bolas de nieve a traición al estilo Royal Rumble. Un todos contra todos, sin bandos, ni amigos ni enemigos. Acho-tío estaba en su piso a modo de alcalde que, estoicamente, aguantaba nuestras bolas de nieve; aunque también cogía las que le lanzábamos y nos las devolvía. En pleno momento de subidón nos dimos cuenta que un piso por encima del de Acho-tío se encontraba una señora que con bata y rulos asistía conmocionada a nuestra guerra particular... Creo que si más gente se hubiera dado cuenta, la señora hubiera salido escaldada.

Total, que nos fuimos a un bar llamado Quick (c/ Galileo, nº por determinar cerca del ya comentado Jácara) que está muy bien siempre y cuando te guste el pumba pumba y acabes de salir de una comunión o confirmación. Puede parecer que no me gusta el bar, no es así; simplemente que la gente que va no es de mi estilo ni de mi edad. Allí creo que no pasó nada digno de mención que merezca ser recordado.

Y para terminar la noche rara llegando a casa vi un monumento al Hyundai Coupé. Unos pobres, que se habían subido a una mini-rotonda, intentaban decidir como bajar tan digno y criticado coche de su monumento. Y es que no hay nada más bonito que dedicarle un monumento a tu coche pero entonces no lo puedes volver a usar.

Mientras escribo esto estoy escuchando: Nuria Fergó - Olvídame.

3 copas me tomé anoche:

Gus dijo...

un monumento al hyundai coupe... fijate q cuando uno la necesita, la camara de fotos nunca aparece.

churra dijo...

En barrena . en Madrid un monumento al Hyundai coupe ...y en Badajoz un edificio "Islas Malvinas"

El Hombre que Daba Fe dijo...

Subtítulo(en el coche): Y esa luz de discoteca? No, no, si es la luz del control de traccion!

Sólo añadiré que aparte del monumento a la Hyundai tb tuvimos ocasión de ver un precioso BMW 530 que habia "tomado el chaparro" en un intento de acceso a la M-30, por la cual nos deslizamos (literalmente hablando) hasta mi casa cuando habiamos dada por concluida la jornada. Una gran noche!!